En este momento estás viendo A paisaxe, o canto

Desde los primeros textos, el yo poético de A paisaxe, o canto se sitúa en una actitud de observación demorada: el gorrión, la nube, la tarde o el río no son objetos descriptivos, sino interlocutores ontológicos. El poeta no mira la naturaleza: se interroga a través de ella. El título es programático: el paisaje no es escenario, es canto, es decir, resonancia del sujeto; por eso, reiteradamente, aparece la idea de reciprocidad: “Mira / e confirma a túa implicación, o teu ser co mirado” (p. 39). El mundo no existe como objeto externo, sino como construcción de la conciencia que observa y recuerda.

El libro integra referencias explícitas o implícitas a autores y tradiciones (Heráclito, Sócrates, Wittgenstein, Canetti, Donne), lo que sitúa el discurso en un marco humanista amplio. No obstante, estas alusiones no estructuran el texto como un ensayo erudito, sino como una red cultural de resonancias. Su valor principal reside en la densidad conceptual de sus mejores piezas y en la coherencia estética de su propuesta.

Su singularidad radica en la coherencia extrema: el libro funciona como una sola respiración profunda que crea un cuaderno espiritual, una poética del silencio, de la soledad fértil y del paisaje como lugar donde el ser se reconoce y, al mismo tiempo, se disuelve..

Houbo como unha brisa previa –así son os segredos–,
un nacemento na parte dunha tarde a soas apracible ao recordo.
A herba e a roca estaban moi preto, formando parte de min,
que, nese momento, asistía a unha cerimonia do vivir,
asombrado polo agasallo…
e naceu a nube

*
(Alí abaixo, tan amplo coma o descoñecido, o mar)

*
No aire apareceu un fío branco que foi crecendo, tomando
dimensións, forma de nube. E aí quedou suspendida un momento,
antes de iniciar un camiño sen rumbo, o mesmo que o do mirar

Género: Verso
Lengua: Gallego
Editorial: Zadar
Año: 2025