En este momento estás viendo Lo propio del esperar

La geografía de la imaginación representada en el mapa de (micro)relatos que integra este volumen no es tanto variada sino proteica: a veces es prosa que bebe del haiku, muchas metamorfosea del epigrama o el aforismo, otras (sin serlo) apela al espíritu del rubaiyat… Pero lo mejor es que todas sus formas deparan sorpresas y destilan ese tipo de humor en el que (Chesterton dixit) se encuentran los secretos de la vida.
Escribir microrrelatos es pecar de vanidad: enfrentarse a ellos es mirarse al espejo y reconocer que uno es lo bastante agudo como para dejar atrás los artificios y penetrar el corazón de las cosas, que en realidad encierra todo el universo.
El caso es que quisiera esquivar la vanidad (que, como tal implícito desafío, no me gusta) pero no el decir las cosas desde mí. Es así que considero, entonces, que eludir el intento de decir las cosas según lo hago equivaldría a evadirme, a eludir el entender, también, la vida como una forma de juego; eso tampoco me gusta.
Y ahora te paso el testigo, lector (e intérprete)…

Pensó que dormiría. Sin embargo soñó.
Un gran barco de tonos oscuros cruzaba, insomne, por la lejanía.
A su ritmo escuchaba una hermosa melodía que duraba el tiempo de su estela… Era una rara canción imaginaria que hablaba de amor.
Él, durmiente, era el mar

Género: Microrrelatos
Lengua: Castellano
Editorial: Zadar
Año: 2023