En Evoë Ricardo Martínez-Conde procura no tanto el invocar a la Poesía, sino el evocarla, esto es, cederle el lugar de la memoria a fin de recordar los bellos símbolos que la adornan. Sí, de eso se trata, de un ejercicio (y una voluntad) de conocimiento, encantado el poeta por los dones de la Poesía. ¿Y no es, tal, un acto de amor, al modo como el libro en su raíz lo es?
Durmió la niebla innumerables noches
en el valle frondoso, guardando bajo el peso
de su ingrávido nombre la fecundidad.Turbios sucesos engendraron difíciles biografías
que pasarán al libro.Los niños repetirán con su voz clara,
junto al mar, la desvencijada historia,
ahora dolorosamente eterna.
(Aunque lo oculte, mis vicisitudes, confundidas,
allí estarán, recordadas con escasos nombres)
Género: Verso
Lengua: Castellano
Editorial: Calambur
Año: 1997
