Pintoras (2 vols.), de varios autores. Paidós. 2024
Creo que la obsesiva intención de llevar a la imprenta la obra literaria-artística de la mujer debería suscitar, como primera reacción, la de una protesta activa, la de una rebelión en el mejor sentido de la labor artística como tal. Al menos a mí me resulta ya, a estas alturas, tan innecesario como presuntamente interesado. Y es que como crítico, como observador de una obra me he de decir, ¿y por qué no? Es que acaso la mujer, por su condición de tal, está dañada por alguna merma que le impida acceder, como autora, a ser la responsable con firma –ya sea lo resultante un libro o un cuadro– de una obra meritoria y destacable? O cualquier otra obra considerada dentro de las artes, claro está.
¿No habrá que empezar a considerar que la sobreabundancia de protección pueda llevar a un efecto contrario al pretendido? Es cierto que, en la narración de la historia, la mujer ha sido ignorada injustamente en tantas ocasiones, pero ¿acaso ello fue suficiente para ignorar indefinidamente su obra artística? En ese sentido, estos dos vols. dedicados (desde el siglo VI a.C. al siglo XVIII inclusive) a relevantes pintoras y a poner de manifiesto lo que ha sido un hecho en todo momento, la calidad de su obra, es tan precioso como innegable…
Arte, pues, como argumento, como consideración de la obra de unas autoras que, desde su voluntad y sensibilidad, contribuyeron a agrandar la idea de cultura artística en el panorama de la pintura universal.
Medio de comunicación: Todoliteratura
