«Dones de Amor, ay, cuitas de Amor». Cartas de sor Mariana Alcoforado
He vuelto a releer de nuevo, seducido una vez más por unos bienes imprecisos pero hermosos a los que siempre me transporta, las cartas de sor Mariana Alcoforado, esa monja portuguesa que profesó, allá por el siglo XVII, en el convento de la Encarnación franciscana de Beja —tierra y paisaje extensos, limpios, sobrios para quien mira, apegados a un ser del sur, apasionado y antiguo— y cuyas palabras aún hoy (creo que podría decir cada palabra) son capaces de transportarme no solo a lo que ha sido una pasión que fue ajena a mí, sino una pasión también alerta y viva, todavía hoy, que me implica en los rasgos del amor sentido y tienen el calor suficiente como para rendir el ánimo del lector y proponerle así una nueva forma de ver, un nuevo intento de conciliar el corazón y el gusto hasta casi morir, cual fue su causa.
El caso es que, superados que había en poco los veinte años Mariana, pasó una mañana bajo las gradas del convento un destacamento de soldados franceses que iba a las órdenes de un apuesto capitán quien, ya fuese por esa intrusa osadía y autosatisfacción que propicia el llevar uniforme, ya fuera porque, por mera autocomplacencia (habiendo advertido antes que unas jóvenes desde el convento les miraban), él estiró el cuerpo, puso recio el porte tanto suyo como el del animal, hizo gesto expreso de su mando con algún requiebro vistoso del caballo y, dejando traslucir de su semblante un ademán altivo y de conquista, continuó su camino dejando, no en vano, en el aire y en el corazón de aquellas jóvenes, un reclamo de amor.
¿Y a dónde fue a caer? ¡Ay! Al corazón de Mariana, quien, robada su voluntad por ello, quiso ver en todo lo actuado un reclamo de sí, quedando en adelante sin sosiego: «Te consagré la vida desde que en ti se posaron mis ojos, y siento en sacrificársela un místico placer»…
Una monja portuguesa se enamoró, en el siglo XVII, de un soldado francés que pasaba por delante de su convento, en Beja, y le escribió cinco cartas de amor consideradas una cumbre de la literatura universal.
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