En este momento estás viendo La invención del espejo

Si algo caracteriza la escritura de Ricardo Martínez-Conde es su forma elegante y el escrupuloso respeto con el que asume la idea ‘otredad’, en el sentido que la entendía E. Lévinas: ser-para-el-otro. O lo que es equivalente en literatura: escribir reconociendo siempre al Otro, el lector, ese destinatario al que Ricardo Martínez considera el segundo protagonista y re-creador de la obra. Dogma personal que no deja de exponer en algunos de los once breves ensayos que conforman La invención del espejo.
Javier Olalde (Todoliteratura)

¿Cabría establecer relación entre esta manifiesta voluntad de recoger únicamente lo primigenio, lo esencial, y la que expuso Edmond Jabés cuando dijo: “En mi caso, el aforismo -lo que podríamos llamar la frase desnuda- surge de una necesidad de rodear a las palabras de blanco para permitirles respirar”?

El silencio humano, digamos como conclusión, lleva aparejado un cierto sentido religioso. De ahí que el silencio y el contenido formal trascendente vayan asociados para el entendimiento. Una distinción pues, una manera elegante de conformar el noble sentido de la soledad.

El triste, entonces, conforma en sí mismo, diariamente, la aristocracia de la soledad.

Género: Ensayo
Lengua: Castellano
Editorial: Zadar
Año: 2019